actualización: este mismo post lo escribí aquí en blog de Garage30 y en Iniciador, un evento de emprendedores para emprendedores. Puedes continuar la conversación en los comentarios en cualquiera de ellos.
Ahora me gustaría profundizar y compartir conversación aquí, de cómo se entiende esto de emprender, de cuál es la fuerza que empuja a esos emprendedores infatigables, que no se detienen ante nada, y que están dispuestos a continuar más allá del fracaso continuo. Siendo muchas las dificultades que sortear, algunas incluso pueden durar mucho tiempo, pero esto no supone una incomodidad para una persona incansable en lo que emprende, sino que al final es una costumbre, me atrevería a decir que los emprendedores nos acostumbramos al caos, incluso nos regocijamos ahí, parece fuerte lo que digo, pero es así, disfrutamos de las adversidades y sobre todo lograr salir de ellas. Cuando suceden estos pequeños logros, el motivo ya no es tan importante porque la motivación crece y hace que la dificultad de resolver el gran problema que queremos resolver, disminuya. Ya escribí anteriormente: de primero tenemos: platos rotos, ahora empezamos con el segundo y luego vendrá el postre.
Muchas veces reflexiono, de forma interna y externa sobre este tema de cuáles son o dónde se encuentran las verdaderas fortalezas que se deben tener al emprender y en vez de preguntarnos ¿por qué emprendemos en esto? creo que deberíamos preguntarnos ¿por qué seguimos?. A continuación incluyo un nuevo concepto que para mí es de suma importancia: las followup, que no startup. A diferencia con las startup, las followup serían aquellas que perduran en el tiempo, no sólo que se inician. Estamos cuestionando que es lo que hace mantener en pie algo, ¿el motivo o la motivación?
Entonces ¿Qué es lo que nos mueve?. Hay muchos motivos de por qué hacemos cualquier cosa, pero a la hora de seguir emprendiendo hace falta hacerlas sin tener en cuenta cualquier motivo que tengamos, de otra forma es probable que se paren y relenticen apenas sin darnos cuenta.
Al emprender a veces es necesario actuar rápidamente y también comunicar al máximo lo que vamos haciendo. Pero de esta forma ese motivo es cuestionado una y otra vez por muchas personas tanto de forma positiva como negativa, que es buenísimo, pero eso lleva intrínseco un cambio inconsciente o que hace encontrar otros nuevos motivos en la vida de todo emprendimiento, como algo peligrosamente recursivo que nos aparte de lo que se quiere conseguir realmente. Digamos que para conseguir producir un cambio no es necesario aprender a emprender, sino, hacerlo directamente. Digamos que los motivos se moldean con el paso del tiempo, los motivos pueden cambiar por recibir un feedback, por conocer una persona, por el propio mercado, por numerosas cosas. Creo que por aquí se produce algo llamado incertidumbre y que a veces nos hace dudar de los caminos a seguir. Entonces se podría decir que el motivo no es suficiente para continuar y continuar, y que a veces pueden incluso hacer parar o pausar a la motivación, porque son cuestionados y muchas veces quebrantado tanto por nosotros mismos como por personas a quién les contamos nuestra dedicación. Una persona o grupo de personas que quien conseguir algo deben tener una motivación muy pura para continuar impulsando una idea con tanta continuidad como aquella precisa.
Entonces, hace falta de algo más potente, más perseverante, una perseverancia inquebrantable por nada ni por nadie. Casi hasta el punto de que las personas de tu alrededor piensen que te has vuelto loco o enamorado de tu idea, (mejor esta última) que siempre cuentas las mismas cosas y en los mismos sitios, me ha pasado. Esto no es relevante y aquí doy un golpe de aire fresco a emprendedores que tengan esta situación ahora mismo, porque nos pasa a todos ;). Creo que a todo emprendedor que busca cambiar algo le pasa, tener una sensación de que nunca se llega, veis aquí otra vez pongo en claro que no hace falta tener motivos. Y una vez más viene a nuestra mente, la perseverancia, esa perseverancia que hace parecer que estamos poseidos con esa idea y de CÓMO sacarla adelante… ¿por qué no?. Ojo aquí hay algo importante que no hay que pasar por alto, escuchar muy bien al entorno, ser gran parte realista y no todo idealista.
Otra de las razones por las que veo que no hay suficientes motivos como para hacer continuar una startup es que estos se acaban, siempre. Creo que los buenos motivos de cualquier emprendimiento no serían suficientes solamente los propios del emprendedor, algunos de los motivos a los que me refiero ahora serían: “tengo una idea muy buena”, “quiero crear mi propia empresa”, “porque quiero ser independiente, libre”, “porque me dedico a lo que me gusta”, “porque no tengo jefes”, “porque he encontrado una solución a algo”, “porque me quedo sin trabajo”, “porque ha llegado el momento de lanzarme”, “porque he encontrado algo que conozco muy bien y veo que se puede mejorar”, ojo, no quiero decir que sean malos y tampoco quiero que dañe o cambie el ritmo o el sentimiento de alguna persona que me lea, son muy buenos, excelentes, pero realmente si se quiere llegar a soñar en grande con crear algo o cambiar algo y mantener en el tiempo lo suficiente como para conseguirlo se deben tener motivos suficientes para el exterior que justifiquen tanto esfuerzo, quiero decir motivos para las personas ajenas al emprendimiento y una motivación infinita tanto interna como mejor si se consigue en el exterior que de motivo para ello. Es luchar con esa fortaleza hasta lograr ese significado profundo que da sentido a esa motivación.
La motivación es lo que verdaderamente puede sujetar algo en pie. Entonces los emprendedores tendríamos que encontrar ese almacén lleno de dinamita, inagotable, que es la motivación. Pero… ¿dónde? Ahí está la verdadera dificultad. Bueno pues si no se puede encontrar tan fácil, ¿por qué no generarla? Eso es, generar motivación, un combustible que dure y dure. La verdad es que esto no se puede fácilmente comprar, pero si generar por nosotros mismos, mejor en grupo, alrededor de otros emprendedores, y mejor si es a diario, ando trabajando hace un tiempo en ello y realmente no es tan complicado, simplemente requiere unos valores más abiertos, retirada de algunos otros como podría ser algunos relacionados con status quo y un cambio de la forma de hacer cada cosa, es decir, hacer las cosas totalmente diferentes.
Cuando veo a emprendedores en sus frases tempranas pocas veces veo que se hayan parado a reflexionar tan interiormente, casi siempre están dentro del ámbito de los motivos típicos señalados arriba y, creo, nose si me equivoco, que no es suficiente. De echo pienso que no hay un verdadero motivo para emprender, crear una empresa, o desarrollar una idea, simplemente lo haces, no es tan importante preguntarse el por qué. También creo que los motivos no hace falta buscarlos, sino que ya aparecerán por el camino, la persona que ha intentado emprender algo ya sabe a qué me refiero.
Por ejemplo, Iniciador es un buen foco para encontrar motivación, y ayuda a encontrarla rápidamente en el interior de cada emprendedor que asiste y comparte sus vivencias y experiencias, u otra puede ser estar en contacto permanente con empresas o personas que permita de alguna forma que tu idea esté cercana a quién necesite que esté cercana, siempre a personas con ganas de hacer cosas, es como Las oportunidades son inoportunas, y los lugares dónde aparecen tanto las oportunidades como el talento no son obvios. El talento está ahí fuera, a veces dormido o pasa desapercibido. Teniendo motivación todo esto al final se encuentra, es como entrar en una madriguera de ideas que a veces incluso cuesta salir, pero es la motivación la que te indica el foco, el lugar, las personas que hacen falta alrededor, casi de manera natural. Otra parte de la motivación puede venir por la producción en serie de ideas y aplicarlas rápidamente al emprendimiento, para así ver resultados, esos pequeños resultados que ayudarán a conseguir así una retroalimentación de la motivación, y así de forma recursiva y no jerárquica, horizontal. Pero el origen de la misma podría dar para otro post.
Hace tiempo que vengo oyendo un mensaje que lanza el emprendedor Carlos Barrabés de la tienda de deportes de aventura por inernet: Barrabés, y qué es: Realmente no se muy bien que es ser emprendedor, pero, los emprendedores, tenemos un vacío interior que llenar y la única forma de llenarlo es creando conceptos, ya incluso lo recuerdo de memoria, es una de las mejores que he escuchado hasta ahora. Muy relacionada con la de poner ideas en práctica constantemente. Bueno pues este podría ser un claro ejemplo de cómo encontrar motivación, un mensaje escuchado, un vacío interior que llenar. Pongo su enlace, muy fuera de objetivos comerciales, porque ya estado en varias de sus conferencias y aunque no he hablado aún personalmente me parece que apoya mucho al mundo emprendedor.
Tampoco sabría decir que es ser emprendedor, pero lleva mucho sentimiento, motivación, muchas ganas de cambiar algo y un intangible que pasamos siempre por alto, no se el qué, pero que nos arrima al riesgo apenas sin darnos cuenta, porque no tenemos miedo a fracasar, a caernos una y otra vez, porque sabemos que de algún lugar sacamos motivación para continuar, siempre. Porque no sabemos ya hacer otra cosa, esta última también le sonará a emprendedores con éxito o fracaso que me lean. El único miedo que tenemos es ese, no poder continuar creando conceptos, ocupando nuestra mente en cosas, rellenar vacíos interiores. Pero de algo estoy seguro que es mejor tener motivación que motivos para hacer algo. Los motivos se acaban o moldean, la motivación no.
Dejo abierto el post pues escribí de forma rápida y seguro que entro a modificar, también con los comentarios que vaya recibiendo. También a que mañana posiblemente pueda ligeramente modificar algo de lo dicho, este post me parece algo para dejar bien abierto. Un saludo a tod@s.