Coworking

Sobre el Miedo. Resumen y compendio de nuestras últimas entradas.

por carlos mirete y guardado en: Coworking, 2 Septiembre 2011

Venimos hablando y debatiendo en los últimos post y en Twitter sobre varios temas (ecuación, motivación ante las dificultades, el futuro…) que, de algún modo, pueden resumirse en cómo multitud de factores se alinean en contra del alcance de nuestros deseos y la consecución de nuestros proyectos.

Hemos hablado sobre estos factores en sus formas de política y contexto educativo, sobre  el entendimiento del mundo en el que nos movemos, sobre el refuerzo ante el éxito y el fracaso… En definitiva, nuestra tesis sobre todas estas cuestiones comprende -entre muchos otros- estos principios:

- todos encerramos potencialidad suficiente para llevar a cabo cualquier empresa que deseemos

- esa potencialidad se alcanzará en mayor o menor grado en función de multitud de factores exógenos e endógenos.

- de la combinación de ambos tipos de factores surge nuestro entendimiento del mundo, de los demás y de nosotros mismos.

- es ese entendimiento o experiencia propia el que determina en buena medida el neto de potencialidad alcanzada o desarrollo de capacidades y aptitudes logrado.

En definitiva, venimos a decir que los condicionantes externos que juegan en contra del alcance de nuestros deseos, si bien no pueden ser todos ellos controlados, sí operan con mayor o menor virulencia en función de nuestro afrontamiento de la propia realidad. Vamos, que está en nuestra mano, y es del todo posible, vencer esas dificultades.

Y vencer esas dificultades significa, en una buena medida, vencer el miedo. El miedo, en todas sus formas y manifestaciones, es el obstáculo mayor que condiciona a todos los restantes obstáculos que -prevemos- encontraremos en nuestra acción. El miedo, es anticipación y elucubración. Es su gestión lo que nos hará llegar más cerca o lejos en el sendero que deseamos recorrer.

Sentir miedo es inevitable. De hecho, puede ser una buena muestra de que nos encontramos en perfecta salud y equilibrio emocional. Nadie no siente miedo, salvo que exista algún grave trastorno psicológico.

Si todo lo que imposibilita que el individuo desarrolle y alcance su potencial es violencia, somos nosotros mismos los primeros que la ejercemos. Lo que sería una forma de autoagresión.

Vencer y afrontar los miedos, no es fácil. En hacer lo contrario, como decían Adorno y Horkheimer se encuentra la Génesis de la Estupidez.

La estupidez es una cicatriz. Una atrofia del espíritu análoga a la atrofia muscular. El miedo que en el mundo animal despertaban los obstáculos del entorno propiciaba la atrofia muscular cuando el animal se replegaba y esperaba que el obstáculo desapareciese por sí solo. Los que no esperaron, vencieron sus miedos y buscaron alternativas o vencieron esos obstáculos son los que hoy sobreviven en la secuencia genética de las especies actuales. La analogía resulta obvia.

Sobre ello, recomendamos leer las publicaciones y ver los vídeos de Mario Alonso Puig. Lo que dice Mario Alonso nos gusta mucho. Explica cómo entiende él que se confabulan el miedo y la comprensión que sobre nosotros mismos tenemos en contra de la satisfacción de nuestros anhelos y nuestra felicidad.

Decían en una película que en este mundo todos somos víctimas. Lo comparto con matices. Pero, tenemos una responsabilidad con nosotros mismos para actuar al respecto. Tenemos esa responsabilidad también porque esos logros que vemos lejos cuando nos sentimos víctimas, están en realidad bien cerca y al alcance.

La educación, la interpretación colectiva -y conocida o compartida por todos- del contenido del éxito y el fracaso, etc., no están del todo bajo nuestro control. Lo que hacemos en ese contexto que nos es dado sí. Esa es una de las claves sobre cómo articular nuestra vida.

Nota Final:

El texto del ensayo Dialéctica de la Ilustración de Theodor Adorno y Max Horkheimer se puede encontrar en Scribd. El excurso La Génesis de la Estupidez se encuentra en las dos últimas páginas del libro. Aún recomendando la lectura completa de esta obra, opinamos que los que no conozcáis o hayáis tenido oportunidad de leer el excurso concurrís en un serio delito de no resolverlo cuanto antes. Bromas aparte, es muy breve y tremendamente clarificador e inspirador. Merece la pena dedicar 5 minutos a leerlo.

Sí señor, Margatània es el mejor

por carlos mirete y guardado en: Coworking, 6 Agosto 2011

Seguro que muchos de vosotros habéis visto el corto “El Equipo Pequeño” que esta causando mucha expectación.

Un equipo mixto de fútbol de chavales juega un campeonato en el que no consiguen meter ningún gol y pierden muchos partidos por paliza, en jerga juvenil. El resultado, lógicamente, es que son los últimos clasificados en la tabla.

Imagino que el éxito de este corto se basa en varias cosas:

  • la simpatía e incluso fascinación que en el mundo del deporte generan los segundos y los que nunca ganan. La romántica y la épica del fracaso.
  • el anterior motivo al que se le junta la ternura que genera ver a niños esforzarse sin lograr el resultado pretendido
  • una situación que muchas personas han experimentado -yo mismo en mi equipo de fútbol de 5º de E.G.B.-

Comparto estos sentimientos. Yo también siento ternura viendo el corto, y encuentro en los chavales y en su historia un ejemplo fascinante del mundo en el que vivimos.

Un ejemplo de deportividad, respeto por el contrario y por el propio equipo, irreductible ilusión, capacidad de esfuerzo y superación y así hasta el infinito…

Estas y otras lecturas que se pueden hacer del caso del Margatània F.C, son extrapolables a la propia vida y al mundo laboral. Lo cierto es que el deporte, como otras esferas sociales, mimetiza la cultura, los valores, las normas, los comportamientos y relaciones que se dan en todo el espectro social que lo contiene. Lo que nos deja un vídeo, también, muy didáctico.

De la emocionante y emotiva historia de estos chavales que han enamorado a todo el mundo, vemos algunas formas de afrontar las dificultades y la vivencia de lo no deseado del todo aplicables en la vida cotidiana y en el mundo laboral. Ambos, por cierto, con suficiente dosis de emoción y emotividad.

Disfrutar de lo que se hace, respetar el contexto y a sus actores, entender lo positivo de aplicar el sesgo deportivo a la rivalidad y la competencia del mundo, entender esta rivalidad y competencia de manera sana y constructiva, conservar la ilusión y mantener la paciencia…

Pero, sobre todo, perseverar y facilitar la perseverancia de otros gracias al apoyo mutuo. Solos, no podemos hacer ninguna de estas importantes cosas.

El riesgo de meter cero goles en nuestros proyectos existe. Si eso sucede, seguro que recordar o volver a ver este corto es una buena terapia para el desánimo.

P.D. Mis felicitaciones a los chavales y a los padres. La actitud de los padres que se ve en el corto me ha emocionado particularmente. El apoyo y el refuerzo positivo en esas etapas de la niñez a los chavales ante cualquier circunstancia es imprescindible. De esto también hablamos cuando nos referimos a la educación de verdad, a la constructividad ante las dificultades… temas habituales de este Blog y de Garage30.

P.D.2. Las formas de “ganar” son múltiples. En la esfera contraria a los padres del Margatània F.C , recuerdo este excelente documental emitido por Documentos TV: “Niños Trofeo”.



El antes y el después del trabajo

por carlos mirete y guardado en: Brainstorming, Coworking, Emprendedores, social, 19 Julio 2011

Nunca he bajado tan rápido de la felicidad a la angustia como cuando recibí mi último aprobado universitario. Los “2000 kilos de losa en la espalda” que suponía para mí en esa etapa final mi rol de universitario se esfumaron de golpe. Pocas veces he sentido esa sensación de relajación provocada por la culminación de un proyecto de naturaleza tan vital.

Pero la alegría duro poco. En menos de 5 minutos, una losa de 4000 kilos se anclo a mi espalda: se acabaron las tonterías y había que construirse una vida, trabajo mediante. Miedo a lo desconocido, inseguridades sobre mis propias capacidades, la obvia ausencia de conocimientos y experiencias que aporten valor a un empleador, la exposición al azar y la arbitrariedad propia de la vida y del mundo laboral…

Con la perspectiva que me dan los años, me resulta graciosa la ansiedad con la que afrontaba los sucesos propios de aquella edad. Los comienzos laborales no fueron fáciles, desde luego, pero para nada ha sucedido en forma y proporción correspondiente con ese grado de preocupación con el que comencé mi vida laboral adulta.

Digo todo esto porque dos personas cercanas a mi se encuentran en estados ansiosos parecidos por motivos parecidos: un recién licenciado y una amiga al borde de la expulsión de su facultad por acumulación de convocatorias suspensas. Suponen acontecimientos de escala vital.

En ambos casos, me gustaría que pudiesen experimentar lo mismo que yo: como se ven en perspectiva estas cuestiones. Pero para eso hacen falta unos años.

Si me hubiesen expulsado de mi carrera, dudo que hoy lo viese como un drama. Cuando comienzas a trabajar, aun en condiciones alejadas de tus expectativas, pocas cosas malas se extraen de ello y lo que aporta esa experiencia es valiosísimo y, en ningún caso, convertible a unidades monetarias de volumen conocido por el hombre.

Porque, en mi caso, y este es el motivo de que hoy me dedique a lo que me dedico, la titulación, los angostos caminos que cada carrera dibuja, y la trayectoria profesional concreta pasada han sido cuestiones meramente accesorias y, en el mejor de los casos, catalizadoras de las cuestiones que realmente me importan: que el trabajo sea una herramienta de desarrollo personal… lo que decimos siempre.

En esa idea, las angustias que puedan generar a la gente más joven la anticipación de lo que va a ser su trayectoria laboral no tienen especial sentido, aunque sea inevitable experimentarlas. Juventud… a veces, maldito tesoro.

Todo exigirá esfuerzo, sacrificio, atención especial, desarrollo de nuevas habilidades… Es un error aplicar la energía que todo esto supone a un único nicho como el trabajo. En el desarrollo y la exposición a éste, necesariamente, vendrá un desarrollo que nos facilitará una percepción distinta del mundo laboral y del propio trabajo.

Por ello, L. F. y C. G., mis amigos que tan preocupado me tienen y tan poco caso me hacen: vivid. Sólo eso. Exponeos a las experiencias y el aprendizaje sin miedo y con determinación. No dentro de mucho veréis lo irrelevante de estas preocupaciones y las enormes oportunidades que la vida, cuando se toma el control de ella, ofrece.

En mi contexto, y uniendo esto a la anterior entrada, el teletrabajo, el cotrabajo y otros elementos me han permitido, ganarme la vida mediante lo que llevo haciendo y disfrutando muchos años y, además, sumar al global de mis actividades profesionales otros proyectos antagónicos con mi “profesión” pero que estamos disfrutando cosa bárbara. Este estado actual de las cosas es producto de todo lo sucedido en los años pretéritos, pero me atrevo a decir que, habiendo sucedido las cosas de manera distinta, mis pensamientos actuales sobre esta cuestión, no sería muy distintos.

Esto, parecía inviable el día que me dieron la última nota de la Licenciatura.

Aprovechar el Teletrabajo

por carlos mirete y guardado en: Coworking, networking, 9 Julio 2011

Esta semana ha aparecido en El País un artículo interesante acerca del teletrabajo. Entre lo mas destacable, figura para mí la importancia que este fenómeno esta adoptando en el día a día de las empresas y los profesionales.

Ademas de ello, en el articulo se reseñan las cualidades necesarias o los perfiles que redundan en un mejor aprovechamiento de las posibilidades profesionales y personales que ofrece el teletrabajo. Es cierto que no todos los perfiles de personas son los idóneos para abordar con aprovechamiento esta nueva situación.

En mi caso personal, en los tiempos anteriores a la aparicion de Garage30 y del coworking, necesite de un periodo de adaptación y aprendizaje a los requerimientos del teletrabajo: aprender sobre la marcha qué es lo que funciona y qué es lo que debe evitarse cuando uno trabaja a distancia del centro de trabajo.

Vamos, aprender a base de equivocarse y actuar antes de que lo que se prometía como una oportunidad excepcional, se convirtiese en justo lo contrario.

Para los que se inicien o vayan a iniciarse en el teletrabajp, espero que mi experiencia les sirva. En concreto, estas son las cosas que identifique como necesarias y que me funcionaron a la perfección. Y es que, ahora, trabajar en distancia con compañeros, jefes y financiadores es lo que debe ser, una realidad que cataliza el cumplimento de mis objetivos laborales, profesionales, personales y vitales.

- Levantarme a la misma hora que hacia cuando tenia que ir a la oficina.
- Vestirme y asearme del mismo modo que hacia antes.
- Cumplir los horarios laborales. Eso incluye los descansos y las horas de la comida.
- Mientras se esta trabajando, estar visible y accesible para los compañeros por medio de Skype u otras herramientas.
- El tiempo que me ahorraba en los traslados al trabajo, invertirlo en hacer deporte.
- Informarme y entrenarme en estrategias de productividad y gestión del tiempo. Hacer una especie de autocoaching.
- Separar en casa en la medida de lo posible los espacios de trabajo de los espacios de uso habitual.
- Aumentar la frecuencia e intensidad con la que me socializaba fuera de los horarios de trabajo. Esto es importantísimo.
- Disfrutar de ello.

Cumple de Garage30: 4 años online y 7 años offline

por raul andrés y guardado en: Coworking, 4 Julio 2011

Hoy 4 de julio toca cumplir años con Garage30.

Felicidades y muchísimas gracias a vosotros, esto lo primero. También agradecer mucho el buen trabajo que está haciendo un coworker especial: Carlos Mirete, encargado de la Comunicación en el blog y redes twitter, facebook en Garage30.

Pues eso que el tiempo pasa volando, lo bueno que nosotros mismos somos los pilotos.

Por ser hoy el día que es, me vais a permitir contaros algunas cosas curiosas:

Hoy mismo lo decía en twitter:

- Hay 2790 perfiles con “coworking” en la reciente iniciativa Google+

- Garage30 fue creado en 7º lugar entre los primeros espacios de coworking en el mundo. Según dato obtenido por la herramienta WhoIs que data la fecha de creación de los dominios de internet. Nuestro dominio fue creado un 6 de marzo de 2007. Este dato hay que añadir que 3 años antes a la creación del dominio, durante 2004, ya se trabajaba en modelo “oficina compartida” en mctux:// aunque desconocíamos el modelo Coworking y ahora tendencia ya consolidada. En 2004 es cuando inicié mi emprendimiento más serio: una sencilla academia de informática en Vallecas, especializada en linux, unido a servicios de Consultoría IT a empresas. Como por la mañana estaba sólo en la oficina decidí compartirla y alquilar espacios de trabajo con precios razonables a un vecino y una amiga.

- Sin lugar a dudas el coworking ha crecido. Hay multitud de espacios por España, no hablo de decenas sino ya centenas, sino miles, por no decir los que no tienen página web y simplemente ponen un anuncio diciendo coworking y que comparten su oficina a un precio bajo. Por el mundo igualmente hay muchísimos espacios. Dada la gran comunicación que se le ha dado al coworking, desde Garage30 pusimos todas nuestras fuerzas en la Comunicación, tanto en medios como asistiendo constantemente a eventos. Por toda esta difusión y comunicación, ahora hay empresas de sectores muy variados, centros de negocios, hoteles y hasta casas rurales que se han apuntado al coworking.

- Estamos contentos por haber conseguido algunos objetivos básicos. Comunicar el concepto en España, darle sostenibilidad durante estos años y el objetivo más importante: Crear competencia ;), que surgieran un montón de espacios coworking. Puede parecer raro pero para mí salir hace 6 años a contarles a las empresas y a los propietarios de locales el concepto fue durísimo, yo lo denomino por ahora: Desgaste. No se conocía, no conocían otros lugares similares, eso de compartir oficinas entre varias empresas o autónomos (recuerdo que hasta varias personas me decían que no era legal), aquello de la colaboración entre emprendedores, intercambios de conocimientos y esfuerzos, todo sonaba a un mundo laboral irreal. Pero ahora es distinto hay más espacios y efecto comunicación se ha multiplicado, teniendo un efecto regenerador, mueren algunos espacios pero nacen muchísimos más. Y lo más importante: Las personas quieren trabajar en algo que les deje satisfechos, que esté cerca de los suyos, y sobre todo: volver a divertirse en el trabajo como cuando encontraron su primer empleo y este normalmente suele ser muy bueno: con mucha ilusión.

Todo esto quiere decir algo, no son los espacios, es la manera de trabajar y de pensar, que está cambiando. Toda una gran noticia, sin duda.

Más datos curiosos:

El 6 de marzo de 2007 se creó garage30.com y el 14 de marzo de 2007 se creó iniciador.com. Aún recuerdo cuando me enteré que se iba a celebrar un evento de emprendedores en Madrid organizado por emprendedores en la red y asistí al primero de los eventos. En ese momento pensé ahora es cuando tengo que anunciar este modelo de trabajo y de compartir oficinas. Compré el dominio, preparé una pagina sencilla y fui a Iniciador a contar mi aventura que había creado un garage tecnológico para emprendedores.

Dejo algunos enlaces de interés:

El artículo de La fiesta de inauguración del 4 de julio de 2007

Movimiento E3 y política educativa

por carlos mirete y guardado en: Brainstorming, Coworking, Emprendedores, social, 8 Junio 2011

Introducción del post: Microvideo de 22 segundos de Alfons Cornella explicando Movimiento E3

Parece que nuestros políticos tienen claro cómo salir de la crisis económica en la que nos encontramos. Nada nuevo bajo el sol: cambio del modelo productivo, refuerzo de la inversión en I+D+i, fomento de nuevos nichos de negocio, ajuste de las políticas públicas a las exigencias de la nueva realidad… No será tan fácil cuando sigue “lloviendo” de la forma en que lo hace.

Las claves para salir de la crisis no se concretan únicamente en estos aspectos. Yo no tengo todas las claves. De tenerlas, me habrían llamado ya para asesorar al gobierno o, mejor, ser yo mismo quien saque al país del bache. Lo que sí soy capaz de identificar es que la vulnerabilidad de España a los problemas financieros internacionales y sus dificultades particulares para superarla son de una naturaleza estructural de mayor alcance de la que parece que se aprecia de la retórica de nuestros políticos.

Desde luego, hacen falta cambios en las columnas relativas al nicho laboral que sustentan toda nuestra estructura social. Adaptar esta columna a las necesidades corrientes y particulares sin tocar el resto de pilares puede ser un plan genial para un político que aspira a ser evaluado cada cuatrienio, pero un plan nefasto para los ciudadanos que padecen las decisiones que emanan desde la función pública.

Y puesto que queremos solucionar la crisis, pues ya de paso, salgamos reforzados para evitar crisis futuras. Y ya que nos ponemos, por qué no implementamos cambios de tal naturaleza que nos acerquen a esa cosa tan “peregrina” y “excéntrica” como crear y asentar buenas condiciones de vida generales. No las explico porque todo el mundo sabe en qué se concretan unas buenas condiciones de vida.

Puesto que no se puede incidir en todos los factores que determinan esto, habrá que ser hábiles y buscar esos campos de intervención que presenten el mejor o mayor ratio de inversión/retribución. Obviamente, ese campo es la educación. Con mayúsculas: Educación.

Yo soy una víctima del lamentable sistema educativo español. Cuando tuve la suerte de estudiar en el extranjero pude comprobar el gap existente entre las formas de implementar las políticas educativas en nuestro país y las formas propias de otros lugares. En mi opinión, el sistema educativo español es, en todas sus fases, lamentable.

Podría hacer una lista casi infinita de las necesidades que yo mismo y, pienso, que la gente de mi generación tuvimos y que el sistema educativo fue incapaz de satisfacer. Los costes que de ello se derivan en términos personales y sociales son atroces.

La cosa pinta peor hoy en día, en el que la propia naturaleza de nuestro sistema propicia con siniestra eficacia el fracaso escolar y vital, el abandono de los estudios, el desprecio por el conocimiento útil, la desmotivación, etc., etc., etc. Esto es aún más sangrante si miramos al cuerpo de conocimiento sobre pedagogía y desarrollo cognitivo, así como a las herramientas que han aparecido desde el triste momento de mi incorporación a esta dictadura educacional.

Lo que para mí ya no era suficientemente válido ni útil, ahora es llanamente destructivo. Por todo ello, pocas cosas me hacen tan feliz como la iniciativa que están implementando nuestros amigos de Infonomía en colaboración con la Fundación Telefónica bajo la nomenclatura Movimiento E3 del proyecto Educared. No me detengo en explicarla: podéis ver su contenido en su web.

Por qué me parece una buena iniciativa:

- busca un cambio necesario mediante la adopción de los recursos que existen

- engloba, principalmente, a profesionales del mundo académico: profesores. A veces, lo más rápido para cambiar un sistema es desde entro de él mismo. Ojo, desde la periferia y no desde el núcleo.

- iniciativa privada. La incapacidad pública de atender las necesidades de un mundo de complejidad creciente me temo que nos llevarán pronto a tener que reconceptualizar y reconfigurar nuestro sistema de gobernanza. Entretanto, señores… no toquen nada.

- afán transformador. Transformar no debe ser un complementar, ni un reforzar ni nada que no suponga un cambio dramático con respecto a sobre lo que se pretende intervenir.

Por ver está en qué se concreta esta reformulación del sistema educativo y si calará en la iniciativa pública. Y si lo hace… cuándo. Mientras vemos cómo se desarrolla todo esto, me permito mandar un mensaje de ánimo a los chavales estudiantes y decirles que las oportunidades de alcanzar y aprovechar recursos formativos e informativos hoy es tan ingente, que no se ciñan a los contenidos e itinerarios curriculares. Y, con ello, también les pido disculpas, como adulto, por el sistema educativo que les hemos dejado. No hagáis lo mismo con las generaciones siguientes.