La era colaborativa

facebook Twitter por raul andrés y guardado en: Emprendedores, 23 Mayo 2009

Casi a mitad de 2009 y aún la cosa va torcida, no sabemos si aún lo podremos enderezar entre todos antes que acabe el año. Este nuevo reto para la humanidad que se nos presenta es una oportunidad para cambiar muchas de las cosas de cómo se estaban haciendo hasta ahora.

Aprender a colaborar, a tejer.  Mucho tiempo llevo pensando que ya se acerca el momento en el que el conocimiento colaborativo entre personas, empresas, llegará alto entre las partes que aprendan a colaborar, no solamente diciendo, sino haciendo por supuesto.  Lo escribí en mí capítulo de blogbook (offline, en papel). Allí me atreví a dejar caer varias cosas sobre el valor compartido que se genera de las personas/empresas que cotrabajan, que cada vez se hace más relevante, y gira entorno a un mar de claves como son el conocimiento abierto, la innovación abierta, la transparencia total, el mérito distribuido por hacer las cosas bien y el éxito compartido.  Cada una de ellas importantes e imprescindibles, pero algunas a veces se olvidan o simplemente no se publican todo su valor como el éxito compartido y el mérito distribuido.  Ahora ya no sirve hacerlo bien junto a otros sino también celebrarlo juntos y repartir el mérito, consiguiendo así recibir resultados todas las partes.

La era colaborativa entonces trata de:

  • conocimiento abierto
  • innovación abierta
  • transparencia total
  • éxito compartido
  • mérito distribuido

Si falla una de ellas a partir de ahí finaliza la construcción compartida, y vuelta a empezar. Unos se acomodan, se conforman con los resultados, otros seguimos construyendo otras redes hasta que al final armas una cadena colaborativa.  En eso estamos desde los garages, distribuyendo oportunidades y méritos de las partes que se implican y ponen mucho el hombro en esto.  Por eso tenemos que dar mucho las gracias principalmente a cada persona que le hemos contado la pequeña historia de Garage30 en persona, por tlf o email, y que nos ha escuchado y a compartido a su vez con otros, a la revista Emprendedores, a TVE1, a TVE2, a la Sexta, a muchas más partes implicadas en nuestro camino de emprendimiento, dedicaremos un post entero para esto, pero continuamos con la ayuda de tantas personas seguir comunicando a más personas esta idea y ya realidad para seguir participando en el cambio actual-global que nos sucede en este momento a todos.

Seguimos con el post.  El conocimiento abierto y colaborativo, hoy, se mueve rápidamente.  Si nos paramos a reflexionar, seestán creando microredes retroalimentadas deforma natural, sin esfuerzo ni obligaciones, sin objetivos, en ámbitos de dentro y fuera de internet.  A veces llega a parecer todo esto como una revolución de las personas, más bien la podríamos definir como una rebelión sobre las máquinas, ya no sirve la tecnología sino la manera en la que la usamos.

Otra característica sorpresa es la velocidad con la cual el conocimiento se transmite, se comunica entre personas, esto siempre ha pasado, pero podemos decir que ahora su crecimiento está hiperenlazado.  Las personas se enlazan así más rapidamente tejiendo redes microcolaborativas que si se riegan unas a otras a diario, sin duda darán sus frutos.  Redes microcolaborativas serían aquellas que consiguen resultados atómicos en un tiempo récord. No hay plazos, no hay objetivos, ni tampoco reglas, el objetivo es casualidad y los resultados también. Formando y obteniéndose resultados que sirven a todas las partes y a las que llegan de nuevas. Hay errores pero la red se alimenta de los mismos de tal forma que al final no existe el fracaso porque una de las partes si le sirve y lo mirá como éxito, no como fracaso.  Una red crea oportunidades de forma natural, crea otras redes y crea cambios que las personas aceptamos según vamos viendo. Observando de las redes vamos aprendiendo a la carta y de forma acelerada de expertos que acabamos de conocer después de hacer un click en un enlace.

Sobre la transparencia total, la comunicación en sí está teniendo su momento.  Recuerdo hace unos años lo importante eran los cables, los servidores, las fibras, la tecnología en sí, ahora estamos en una era dónde nos sobra tecnología, nos ha superado hasta tal punto que hemos vuelto a los orígenes de cualquier civilización: la comunicación social entre personas de forma transparente, manteniendo unas interacciones que evolucionan a conversaciones públicas y transparentes.  Entrando en juego también las redes sociales, parecen multitudes de personas inteligentes sacando todo el provecho de la tecnología para poner en relieve sus valores más internos, para comunicarlos con el mayor número de personas y creando relaciones nuevas, cómo también retomando muchas antiguas, pero dejando en un segundo plano la tecnología usada.

Éxito compartido. Es el que se produce cuando cada parte recibe un mismo o diferente resultado satisfactorio.

Mérito distribuido. El mérito no es de sólo una persona o empresa, si no que se distribuye de tal forma que retroalimenta la creación de otros resultados diferentes, que con mérito o fracaso el el grupo consigue llevar adelante.

Con lo cual se podría decir que la clave para sobrevivir es tener red, rodearte de talento y personas con ganas de cambiar las cosas.  Ya es inevitable poner frenos.

Sobre las competencias de red, recuerdo algo que muchas veces me dicen algunos pilares invisibles que me rodean que son familiares (unos están, otros no) o amigos con mucha experiencia, me dicen: competir construye, guerrear destruye.  Y llevan razón, ¡anda que si la llevan!.  La competencia dentro de una red es una palabra algo fea y malentendida, dentro de una red no tiene cábida. La competencia constructiva si es positiva y aporta a los partícipes de una red, pero no la competitiva individualmente.

Por eso, tanto para emprendedores como empresas, no dudeis en añadir un “&” a vuestra vida y poder decir:

“No estamos sólos, la fuerza nos acompaña y esta vez es compartida”

3 comentarios

  1. Julen Iturbe-Ormaetxe de blog.consultorartesano.com dice:

    Estupenda la reflexión, Raúl. También creo que tendríamos tratar del “marrón distribuido”. Lo digo en serio, no va de coña. Me refiero a cómo abordamos los fracasos colectivos, los conflictos, la desunión. Forma parte de nuestra naturaleza y es un reto aprender a convivir con ello. Algo así como “fracaso colaborativo”. Se puede llegar a él y puede/debe ser fuente de aprendizaje.


    23 Mayo 2009, 10:18 am
  2. Raul Andrés de raulandres.com dice:

    Si, genial aporte, si porque ante el fracaso las personas tienden a salir corriendo ;), cuando se podría abordar y obtener esas cosas e información tan valiosa que nos “regalan” los fracasos, eso da para otro post.

    De echo si no se aborda con el mínimo rigor se pierden las oportunidades de poder convertir múltiples fracasos - si son colectivos mejor - en pequeños éxitos que conduzcan al éxito.

    gracias por pasarte y un abrazo Julen!


    23 Mayo 2009, 1:41 pm
  3. Txirimiri Links (13) « to “i” or not to be de toiornottobe.wordpress.com/2009/05/29/txirimiri-links-13 dice:

    [...] de Raul Andrés en Garage30 sobre la velocidad y conectividad del [...]


    29 Mayo 2009, 9:53 am

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